Los consumidores han podido observar como el precio del aceite de oliva virgen extra ha descendido en algunos de los principales supermercados de España. A ello hay que sumarle la retirada del IVA para el oro líquido y con una previsión que podrían darse precios de «entre 4 y 5 euros por litro» en sólo unos meses. Pero por mucho que cambie el importe en los lineales, la clave hay que buscarla en el origen del aceite, en el primer eslabón de una cadena que empieza en el campo y acaba en las casas de los consumidores.
Atendiendo a los datos publicados, esta semana ha sido muy positiva para el aceite de oliva virgen extra, para el aceite de oliva y para el aceite lampante. Todos han bajado de precio tanto en el campo como en los supermercados.
No es de extrañar que ante cualquier sospecha de desequilibrio en los importes se revisen a la alta y que, aparentemente, las bajadas de precio sean más costosas de asimilar.
Algunos de los principales supermercados de España tienen actualmente el precio de AOVE más barato que hace una semana, mientras que prácticamente todos presentan ahora valores más bajos que hace, por ejemplo, un mes. El litro más barato está a 8,64 euros de media, cuando hace unos meses se encontraba en importes superiores a 10 euros.

